miércoles, 14 de octubre de 2009

DESDE QUE TÚ NO ESTÁS

Desde que tú no estás, ya no hay espera,
el sol que ya no brilla se ha dormido,
desde que tú no estás, ya no hay silbido,
y mustia está la tierna primavera.
El cielo esta tan gris, que desespera,
el mar se empequeñece, gota a gota,
la flor ya no florece, casi rota,
la noche se oscurece, sin estrellas,
y aquellas melodías que eran bellas,
se fueron de mi piano, nota a nota.

Desde que tú no estás sólo un paisaje
recorre mis ideas sin retoño,
un árbol solitario, en gris otoño,
desde que tú no estás, y estás de viaje.
No sé porque te hice el equipaje
para llorar después, día tras día,
que sin sabor estruja la alegría,
que irremediable y rudo fue mi paso,
sé que perdí tu amor y en éste ocaso
hoy me acompaña la melancolía.